
EMDR en el trauma: cómo funciona y para quién
Como psicólogo sanitario llevo más de quince años tratando a personas con trauma, y el EMDR es uno de los métodos que una y otra vez me impresiona. Aun así, despierta muchas preguntas en los clientes: ¿qué ocurre exactamente cuando tengo que seguir esos dedos, y por qué iba a ayudar eso? Es comprensible, porque a primera vista parece casi demasiado sencillo para ser verdad. En este artículo explico con calma qué le hace el trauma a tu memoria, cómo funciona el EMDR y para quién es adecuado.
¿Qué es en realidad un trauma?
Hoy usamos la palabra «trauma» para todo, pero en salud mental nos referimos a algo concreto: las secuelas psíquicas de uno o varios acontecimientos impactantes, como un accidente, violencia, una pérdida o una inseguridad prolongada. El trauma no es el acontecimiento en sí, sino lo que ese acontecimiento hace contigo, a veces años después.
Lo característico de un recuerdo traumático es que no ha quedado «bien guardado». Un recuerdo desagradable corriente se difumina y se siente como pasado. Un recuerdo traumático puede asaltarte como si estuviera ocurriendo ahora: con imágenes, olores, el corazón golpeando, sobresalto. Sabes que ha terminado, pero tu cuerpo y tu cerebro aún no han recibido ese mensaje.
¿Reconoces que un determinado recuerdo todavía puede asaltarte con toda su fuerza, como si no hubiera pasado el tiempo? Ese «no estar procesado» es exactamente donde interviene el EMDR.
¿Qué es el EMDR?
EMDR son las siglas de Eye Movement Desensitization and Reprocessing (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares). Es una forma de psicoterapia desarrollada en los años ochenta por la psicóloga estadounidense Francine Shapiro, y desde entonces investigada y refinada en todo el mundo. Su núcleo: reducir la carga emocional de un recuerdo impactante, de modo que deje de dominar tu vida diaria.
Es importante subrayarlo: el recuerdo no desaparece, y esa tampoco es la intención. Lo que cambia es cómo se siente el recuerdo. Tras un tratamiento logrado puedes recordar lo ocurrido sin que te desborde. Los hechos permanecen; la tensión abrumadora que los rodeaba se disuelve.
A mucha gente le resulta una idea tranquilizadora: no necesitas borrar ni olvidar tu pasado para que te afecte menos.
¿Cómo transcurre una sesión?
Una sesión de EMDR resulta inusual vista desde fuera. Junto con tu terapeuta traes al primer plano el recuerdo desagradable, con la imagen más dura y el sentimiento que la acompaña. Al mismo tiempo te pedimos que realices una tarea que distrae: clásicamente seguir una mano que se mueve de un lado a otro, aunque también puede hacerse con sonido (alternando en tu oído izquierdo y derecho) o con toques suaves.
Esa tarea que distrae la haces en series cortas, con un momento de pausa cada vez para compartir lo que ha aparecido. No tienes que contar tu historia con detalle ni revivirla; sobre todo dejas que emerja lo que surge por sí solo, y seguimos hacia donde va tu cerebro. Paso a paso, la tensión alrededor del recuerdo disminuye.
La idea de fondo es que evocar el recuerdo y ejecutar esa tarea recurren ambos a tu memoria de trabajo, que tiene una capacidad limitada. Por ese «doble trabajo» el recuerdo se vuelve menos nítido y vívido, y tu cerebro tiene la oportunidad de volver a almacenarlo de una forma más serena.
¿Por qué funciona algo tan sencillo?
Esa es precisamente la pregunta que más me hacen los clientes, a menudo con cierto escepticismo. Respuesta honesta: sobre el mecanismo exacto los científicos aún no están del todo de acuerdo. La explicación más extendida es la teoría de la memoria de trabajo que acabo de describir: no puedes sostener un recuerdo vívido y a la vez realizar una tarea que exige atención, y por eso el recuerdo «palidece».
Lo que sí sabemos con seguridad es que funciona, y eso es al final lo que cuenta. No necesitas entender el motor por completo para notar que el coche avanza. Es más: a mucha gente le resulta agradable no tener que hablar ni analizar sin fin. El EMDR hace buena parte del trabajo en un plano que está por debajo de las palabras.
La duda o el escepticismo, por cierto, son de lo más normal y no impiden en absoluto el efecto. No hace falta «creer» en ello para beneficiarse.
¿Para quién es adecuado el EMDR y qué eficacia tiene?
El EMDR está demostrado como eficaz sobre todo en el trastorno de estrés postraumático (TEPT). La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el estándar de atención neerlandés Psychotrauma lo recomiendan como uno de los tratamientos de primera elección. Más de treinta estudios controlados y un gran metaanálisis con casi 6.000 participantes muestran que funciona, tanto justo después del tratamiento como medio año más tarde.
Pero no es solo para el TEPT «completo». También en recuerdos desagradables que influyen en tu vida diaria sin cumplir todos los criterios del TEPT, el EMDR puede ayudar. Piensa en una experiencia médica dura, una pérdida, el acoso escolar o un acontecimiento impactante que no te suelta. Cada vez con más frecuencia se emplea también en problemas que tienen un trauma por debajo, como ciertas formas de ansiedad.
Si el EMDR encaja contigo nunca lo decidimos sobre el papel, sino juntos durante la admisión, atendiendo a tu historia, tu capacidad de carga y tu trayectoria. A veces hace falta primero una fase de estabilización antes de trabajar con los recuerdos. Eso no es un retraso, es cuidado.
¿Qué puedes esperar después de una sesión?
El EMDR puede ser intenso. Durante la sesión y justo después las emociones pueden subir mucho, y en las horas o días siguientes el proceso de elaboración a veces continúa: puedes estar más cansado, soñar de forma más vívida o tener nuevos pensamientos e imágenes. Eso, por incómodo que resulte, suele ser señal de que algo se ha puesto en movimiento.
Siempre te preparamos para ello y te damos asideros para el tiempo entre sesiones. Un buen tratamiento del trauma significa también que sepas qué hacer si en casa la cosa se remueve. No estás solo en esto; lo construimos con cuidado, a un ritmo que puedas asumir.
¿Y lo bonito? Mucha gente nota diferencia ya tras unas pocas sesiones. Un recuerdo que durante años pesó como una piedra sobre el pecho puede empezar por fin a sentirse como lo que es: algo del pasado. Imagínalo un momento: ¿qué recuerdo te gustaría poder devolver al pasado, que es donde le corresponde estar?
El EMDR y tu trayectoria
El trauma y la manera en que lo vives no están separados de tu idioma, tu cultura y tu historia de vida. Lo que se experimenta como amenazante o vergonzoso, y cómo se puede hablar de acontecimientos difíciles, varía según el mundo de vida. Un recuerdo puede estar cargado de significados que solo encajan dentro de tu contexto.
Por eso en AndersGGZ aplicamos el EMDR dentro de un enfoque culturalmente sensible y, cuando es posible, en tu propio idioma. Justamente en el trauma, donde las palabras suelen quedarse cortas, marca la diferencia que tu terapeuta entienda tu mundo.
¿Tienes la sensación de que un acontecimiento impactante sigue tirando de ti? Entonces merece la pena hablarlo, en una primera conversación y a tu ritmo. No tienes que haberlo resuelto tú antes para poder inscribirte.
EMDR, TCC o exposición: ¿cuál es la diferencia?
El EMDR no es el único tratamiento probado para el trauma. También la terapia cognitivo-conductual (TCC) centrada en el trauma y los tratamientos de exposición están recomendados en las guías. En la exposición te expones, paso a paso y en un entorno seguro, durante más tiempo al recuerdo o a las situaciones que evitas, para que tu cuerpo aprenda que el peligro ha pasado.
La mayor diferencia práctica está en la vivencia. La exposición pide que dejes entrar el recuerdo de forma más extensa y prolongada, mientras que el EMDR suele ser más corto y menos «verbal»: no tienes que contar toda tu historia en detalle ni revivirla una y otra vez. A algunas personas eso les resulta más llevadero; a otras les funciona mejor precisamente el enfoque de la exposición.
Qué método encaja mejor depende de tus síntomas, tus preferencias y lo que puedas asumir. A veces combinamos técnicas. La buena noticia es que no hay un único camino «correcto», sino varias rutas probadas hacia el mismo destino. ¿Qué enfoque te atrae más a primera vista?
Malentendidos frecuentes sobre el EMDR
Malentendido uno: «el EMDR es una especie de hipnosis». No lo es. Durante una sesión estás plenamente despierto, lúcido y atento; mantienes en todo momento el control y puedes parar cuando quieras. No ocurre nada contigo sin que lo sepas.
Malentendido dos: «voy a perder mis recuerdos». Tampoco. El EMDR no borra nada; le quita a un recuerdo la carga aguda y abrumadora. Después seguirás sabiendo exactamente lo que pasó, solo que duele mucho menos recordarlo.
Malentendido tres: «funciona en todo el mundo, de inmediato y siempre». Ojalá, pero no es tan simple. En un trauma único a veces va sorprendentemente rápido; en una problemática más compleja o prolongada hacen falta más tiempo y más construcción. Y como en cualquier tratamiento, no le sienta igual de bien a todo el mundo. Crear expectativas honestas forma parte, para mí, del trabajo.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Una pregunta que hace casi todo el mundo, y con razón. La respuesta honesta es: varía mucho. Ante un acontecimiento único y bien delimitado (piensa en un accidente o una experiencia impactante concreta) unas pocas sesiones pueden marcar ya mucha diferencia. Ante un trauma acumulado durante años, o entretejido con otros problemas, hace falta un camino más largo.
A menudo trabajamos por fases. Primero nos aseguramos de que estés lo bastante firme para abordar los recuerdos más duros: eso se llama estabilización. Solo después pasamos a procesar de forma dirigida. Esa construcción no es tiempo perdido, sino precisamente lo que hace que un tratamiento sea seguro y sostenible.
Lo que hacemos desde el principio es dibujar juntos una imagen realista e ir ajustándola sobre la marcha. No tienes que empezar con un final abierto; evaluamos con regularidad si vas por buen camino y qué necesitas todavía.
Fuentes
- Vereniging EMDR Nederland — over EMDR en de zorgstandaard psychotrauma
- Vereniging EMDR Nederland — factsheet EMDR bij PTSS
- Trimbos-instituut — erkende interventie EMDR
- Richtlijnendatabase — EMDR binnen de richtlijn PTSS
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo personal de un profesional. ¿Tienes dudas o preguntas sobre tu propia situación? Contacta con nosotros sin compromiso.
¿Preguntas o listo para inscribirte?
Estaremos encantados de pensar contigo, en tu idioma y a tu ritmo.

